diumenge, 7 d’abril del 2013

Los personajes de ahora.

  Los personajes de la ficción anterior, la época moderna, eran unos personajes más definidos, normalmente con características positivas, como por ejemplo el típico policía íntegro que no soporta las injusticias ni nada que va contra la ley y el orden, incapaz de no ir por otro camino que el, supuestamente, "correcto". La diferenciación de lo que estaba bien o mal era mucho más marcado, los personajes estereotipados como malo  y bueno eran muy claros, pero no solo eso, sino que también afecta a los papeles de otros personajes, como puede ser la figura cómica.

Evidentemente, esta fórmula se sigue utilizando y con buen éxito, pero con el postmodernismo llegó otro tipo de personaje a la ficción. Se trata de personajes híbridos que poseen tanto características buenas como otras consideradas negativas. Esto provoca que se trate de personajes más humanos, con los que el público se puede identificar o que incluso quisieran poder ser como ellos. También hay que añadir que este cambio en los personajes viene unido por todos los ajustes que se suceden cómo los temas a tratar, el tipo de humor que se realiza, la ambigüedad, etc.

Un ejemplo de este tipo de personajes podrían ser los que están basados en Sherlock Holmes, como podría ser el caso de Gregory House, el protagonista de la serie House M.D. Esta serie, teóricamente de medicina, utiliza como pretexto la medicina para narrarnos la vida del protagonista y su entorno, para poder hacer un análisis de las diferentes personalidades que se dan y así un análisis del comportamiento humano, una radiografía del alma humana.

Lejos de ser el típico médico preocupado por la salud de sus pacientes y que siempre lo ha querido ser para poder salvar vidas, Greg House es un médico genial pero con una metodología totalmente distinta, puesto que no visita a sus pacientes en persona (solo en contadas ocasiones) y realmente no ejerce por querer salvar vidas en sí, si no por el reto que le supone el enfrentarse a las enfermedades, para poder solucionar los enigmas. Se trata de una persona con poca capacidad para relacionarse (en varias ocasiones rechaza tal actividad), adicto a la vicodina, irónico, cínico en ocasiones, ególatra, el cual su forma de ejercer no es la correcta en muchas ocasiones, llegándose a saltar incluso la ley para poder lograr el objetivo y rompe con varias convenciones sociales diciendo lo que piensa, dándole igual quedar bien o no.

House y parte de su equipo
 Otro ejemplo, algo más actual, de este tipo de personajes podría Walter White, protagonista de la serie Breaking Bad. La serie trata sobre la vida de este sencillo profesor de química, padre de un hijo discapacitado y marido de una mujer embarazada, después de que le diagnostiquen un cáncer de pulmón, por lo cual decide quebrantar la ley e instalar un laboratorio y formar una red de contrabando de metanfetamina para poder asegurar el futuro económico de su familia cuando él no esté.

Al diagnosticarle la enfermedad terminal, la manera de pensar de Walter cambia drásticamente, y el que empezó siendo un sencillo y aplicado profesor de comportamiento recto acaba siendo una persona más dura, sin escrúpulos para conseguir lo que quiere. Es otra introspección del alma humana para ver como un personaje normal, al tener que enfrentarse a una situación dura y nueva para él, es capaz de poco a poco descubrir ese lado oscuro que tiene y, en vez de intentar alejarse de él, lo abraza para poder sobrevivir y asegurar la subsistencia de su familia cuando él falte. En lugar de escoger la salida más legal y hacer el "bien", decide ir por el otro camino, un camino ilegal con los cambios que propician en él.

Walter White, protagonista de Breaking Bad

También comentar que casos como estos hay varios y puede que más clarificadores también. Podríamos comentar, por ejemplo y para citar alguno del cine, el caso de Santos Trinidad, el inspector de policía de la película: No habrá paz para los malvados (Enrique Urbizo, 2011) que con tal de librarse  de que le inculpen en un asesinato acaba resolviendo todo el embrollo que se monta a partir de lo que parecía ser, en un principio, un caso normal de tráfico de drogas.

Y para acabar comentar que el público, en varias ocasiones, puede simpatizar con varios de estos personajes por su forma de ser o actuar, porque rompen con lo común y dicen lo que muchos pensamos pero no nos atrevemos a decir, pero a la hora de la verdad es bastante probable que realmente se alejaran de estas personas, porque no es lo mismo verlo en televisión que convivir con uno de ellos día a día. ¿Y vosotros, qué pensáis?

Gracias por vuestra atención.



3 comentaris:

  1. En mi opinión estoy totalmente de acuerdo en el perfil de personaje principal que has desglosado tu en la etapa moderna y postmoderna del mundo audiovisual, sin embargo, me gustaría comentar dos cosas al respecto.

    Por una parte he hechado en falta otro tipo de personaje principal con unas características, totalmente diferentes a las que has nombrado tu, y que últimamente empiezan a aparecer en diversos films cinematógraficos de autor, experimentales o incluso "comerciales", como en el caso de las películas de Terrence Malick.
    Estos personajes se diferencian del resto por tener una psicologia própia poco definida, con lo cual, se respaldan en sus acciones para que el espectador pueda ver como son, ya que, sus ideales o formas de ver las cosas andan entre la espesor de no dejar nada claras sus intenciones finales o su auténtico perfil psiquíco.

    Y por otro lado, querría comentar y poner en punto de debate la influencia del cine hollywodiense y sus productoras en la creación de dichos personajes, haciendolos irreales y distantes a nosotros por qué... alguien se ha visto alguna vez en una película? Ha visto reflejada a su família? A sus amigos? Su día a día?... No me refiero a si a visto una cópia lejana, en otro mundo, lugar de mayores o menores posibilidades económicas, no. Me refiero a si realmente ha visto la gente de a pie en un film con el que poder identificarse, ya que, en muchas películas españolas salen pistolas y persecuciones para atraer la comercialidad del film y acercarlo más a lo americano, cuando nosotros andamos por la calle y yo, personalmente, aún no he visto ni una persecución, ni una sola pistola al vuelo por ella.

    Esto es todo, buen comentario Unai!

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    1. Primero de todo, muchas gracias por tu comentario David.

      En respuesta a los personajes que mencionas (gracias por el apunte, por cierto), es cierto que tienes razón y cada vez aparecen más, pero, en mi opinión, aún no han llegado a ser tan destacables como los que yo menciono. También he de reconocer que no soy un gran experto en estos temas y había preferido mencionar a personajes que conozco algo más.

      En cuanto a lo que mencionas de vernos reflejados en las películas, pienso, y siempre hablando como opinión personal, que el público a la hora de ver un producto audiovisual no pretende verse muy reflejado puesto que perdería interés en ver algo que se parece en exceso a él o su vida. Pero por otra parte, sí quieren ver ciertos elementos con los que se pueden identificar, cómo algún problema familiar que hayan podido vivir y se produzca en la ficción. También esa identificación en el caso de los personajes aquí mencionados, se basa en que se comportan o dicen varias de las cosas que muchos querrían decir y se callan.

      Por último, solo comentar que es cierto que varias películas españolas se dejan llevar por la influéncia de Hollywood, haciendo que se cree homogeneidad en las peliculas y que parezcan todas iguales y en muchos casos, inverosímiles. Es una manera de atraer público a un cine muy castigado como es el español.

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  2. Realmente, en la actualidad, vemos como poco a poco estos personajes con conductas reprochables se hacen un hueco entre nosotros. Se ganan nuestra simpatía y al final, de algún modo, justificamos sus acciones.

    De alguna forma creo que la razón por la que nos agradan esta clase de sujetos es por el hecho de que nosotros mismos sabemos que somos como ellos. Y con esto no quiero decir que seamos asesinos en potencia como Dexter o criminales como Walter White, sino que día a día miramos a nuestro alrededor y vemos como todos actuamos, en ocasiones, de manera injusta. Este hecho se demuestra reiteradamente cuando vemos que hasta la persona más integra lleva a cabo acciones más que criticables y que por otro lado, delincuentes o ciudadanos con un expediente alarmador realizan buenas acciones. Lo que quiero decir, es que todos formamos parte de esos personajes híbridos que se mantienen entre aquello que la gente alabaría y todo aquello que criticarían sin cesar.

    Por esos motivos, nos gusta ver a personajes como el doctor House, que aunque sea una persona egoísta y malhumorada, lleva a cabo unos diagnósticos impecables con el resultado de salvar a muchísimos pacientes que quizás en otras manos hubieran recibido un final más cruel.

    Nuria Rivera Herraiz
    Comunicació Audiovisual

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